viernes, 1 de mayo de 2015

CONSECUENCIAS DE LAS ENFERMEDADES DEL CORAZÓN PARA LA SALUD PÚBLICA

            Vivimos en un entorno que cambia rápidamente. Sobre la salud humana influyen en todo el mundo los mismos factores poderosos como: el envejecimiento de la población, urbanización acelerada y generalización de estilos de vida poco saludables. Cada vez más, los países ricos y pobres se enfrentan a los mismos problemas de salud. Uno de los ejemplos más notables de este cambio es que las enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares, han superado a las enfermedades infecciosas como principales causas de mortalidad en el mundo. Uno de los factores de riesgo clave de las enfermedades cardiovasculares es la hipertensión (tensión arterial elevada). La hipertensión afecta ya a mil millones de personas en el mundo, y puede provocar infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares. Los investigadores calculan que la hipertensión es la causa por la que mueren anualmente millones de personas.

Los países de ingresos elevados han comenzado a reducir la hipertensión en sus poblaciones mediante políticas enérgicas de salud pública, como la reducción de la sal en los alimentos procesados y la amplia disponibilidad de servicios de diagnóstico y tratamiento de la hipertensión y otros factores de riesgo. En cambio, en muchos países en desarrollo aumenta el número de personas que sufren infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares provocados por factores de riesgo no diagnosticados ni controlados, como la hipertensión.

La hipertensión es un problema de salud pública mundial ya que contribuye a la carga de cardiopatías, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal, y a la mortalidad y discapacidad prematuras. Afecta desproporcionadamente a las poblaciones de países de ingresos bajos y medianos, como Venezuela, en los que los sistemas de salud son débiles.

En el mundo, las enfermedades cardiovasculares son responsables de aproximadamente 17 millones de muertes por año, casi un tercio del total. Entre ellas, las complicaciones de la hipertensión causan anualmente 9,4 millones de muertes.

Las consecuencias de las enfermedades cardiovasculares para la salud son complejas porque muchos afectados tienen además otros factores de riesgo que aumentan la probabilidad de infarto de miocardio y otras complicaciones. La principal consecuencia de todo esto para la salud pública es que si no se adoptan las medidas apropiadas y no se aborda esta problemática a tiempo, se prevé que las muertes por enfermedades cardiovasculares seguirán aumentando y tendrán importantes repercusiones económicas y políticas, sobretodo en los países de ingresos bajos y medianos que son los que están en peores condiciones para hacer frente a las consecuencias sociales y económicas de la mala salud y los recursos disponibles para su manejo en estos países son limitados, debido a que existen prioridades de salud en competencia. Las tasas actuales de mortalidad y morbilidad normalizadas por edad en los países de ingresos bajos son más altas que las de los países desarrollados.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte prematura y discapacidad en todo el mundo; las dificultades personales y familiares, la pérdida de ingresos y los gastos médicos ocasionados por las enfermedades cardiovasculares repercuten en las familias, las comunidades y las finanzas nacionales. La incidencia creciente de las enfermedades no transmisibles aumentará la dependencia y los costos de la atención de salud para los pacientes y sus familias, a menos que se intensifiquen los esfuerzos de salud pública para prevenir estas afecciones. Se prevé que si no se toman medidas para combatir las enfermedades cardiovasculares como la hipertensión y otras enfermedades no transmisibles, las pérdidas económicas sobrepasarán al gasto público en salud.






Fuentes:

Organización Mundial de la Salud (OMS). Información general sobre la hipertensión en el mundo: una enfermedad que mata en silencio, una crisis de salud pública mundial; 2013 [Consultado el 01 de Mayo de 2015]. Disponible en: http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/87679/1/WHO_DCO_WHD_2013.2_spa.pdf

Organización Panamericana de la Salud (OPS). Prevención de las enfermedades cardiovasculares: Directrices para la evaluación y el manejo del riesgo cardiovascular; 2007 [Consultado el 01 de Mayo de 2015]. Disponible en: http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&task=doc_view&gid=13815&Itemid

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